Formarse, educarse, endeudarse
Contemplo uno de los indicios más preocupantes del atraso secular de nuestro pais: el desprestigio de la educación, o del sencillo hecho de formarse. Denostamos a los profesores, quitamos recursos a los colegios, decidimos políticas educativas a salto de mata, decidimos no leer, o leer poco, poco, poco. Y además, las empresas tienen a sus áreas de formación como de escasa importancia, y al empleado que mejora su formación como un tío raro (o tía rara).
Por casualidad ¿Cuantas entidades bancarias ofrecen créditos blandos para seguir estudiando? ¿O créditos para formarse, aunque no sean blandos? Si se visitan los productos bancarios en internet podemos encontrar créditos para la vivienda, para el coche, para consumo en general, para ordenadores, para segundas viviendas, para viajes, ... Pero ¿Para estudiar? Ni uno, señores. Ni en los bancos, ni en la cajas de ahorro. Mucha obra social, mucha beca de proyecto, mucho premio a la iniaciva,... Es decir, a cosas que desgraban impuestos a estas generosas entidades. Pero de productos especiales (o normales) para que la gente estudie, ni uno.
Los créditos los dividen el dos en buena parte de las entidades: para vivienda (el usúrico-hipotecario), y para todo lo demás (el de consumo, también un tanto usurero).
Aquellas que tienen cosas parecidas limitan la edad de los postulantes: parece que, en cuanto se alcance cierta edad, lo suyo es dejar de estudiar. El mensaje implícito es, por supuesto, que si uno estudia no es productivo. Buena estratégia, muy buena. Me pregunto si sucede lo mismo en guirilandía.
Bueno, pues seguiré buscando. Tal vez me haya saltado algún banco.
Un saludo,
S.
Por casualidad ¿Cuantas entidades bancarias ofrecen créditos blandos para seguir estudiando? ¿O créditos para formarse, aunque no sean blandos? Si se visitan los productos bancarios en internet podemos encontrar créditos para la vivienda, para el coche, para consumo en general, para ordenadores, para segundas viviendas, para viajes, ... Pero ¿Para estudiar? Ni uno, señores. Ni en los bancos, ni en la cajas de ahorro. Mucha obra social, mucha beca de proyecto, mucho premio a la iniaciva,... Es decir, a cosas que desgraban impuestos a estas generosas entidades. Pero de productos especiales (o normales) para que la gente estudie, ni uno.
Los créditos los dividen el dos en buena parte de las entidades: para vivienda (el usúrico-hipotecario), y para todo lo demás (el de consumo, también un tanto usurero).
Aquellas que tienen cosas parecidas limitan la edad de los postulantes: parece que, en cuanto se alcance cierta edad, lo suyo es dejar de estudiar. El mensaje implícito es, por supuesto, que si uno estudia no es productivo. Buena estratégia, muy buena. Me pregunto si sucede lo mismo en guirilandía.
Bueno, pues seguiré buscando. Tal vez me haya saltado algún banco.
Un saludo,
S.

1 Comments:
La edad de los postulantes se pasa como el arroz. Lo que hay que oir.
By
Derrilyn, at 1:04 p. m.
Publicar un comentario
<< Home